Por difícil que pueda ser la separación o el divorcio para una pareja, puede ser muy preocupante para los niños. Prácticamente todos los niños cuyos padres se están separando experimentan sentimientos dolorosos como miedo, pérdida, ira y confusión.

Sin embargo, los niños pueden recuperarse y lo hacen. De hecho, la mayoría de los hijos de padres separados crecen relativamente sanos y bien adaptados. Los padres pueden desempeñar un papel fundamental para ayudar a sus hijos a afrontar la crisis de la separación de sus padres. Con comprensión y orientación, los niños pueden aprender a lidiar con el trauma emocional de la separación y puede comenzar el proceso de curación.

SENTIMIENTOS DE TRISTEZA Y PÉRDIDA Durante los años de la escuela primaria, los niños suelen experimentar sentimientos de tristeza y una profunda sensación de pérdida como reacción a la separación de sus padres. Son comunes los fuertes sentimientos de dolor y tristeza, y los niños a menudo anhelan al padre no residente y la seguridad de su antigua familia. Algunos niños incluso se sienten avergonzados o apenados por la situación de su familia. Aunque es menos común en niños mayores, pueden surgir sentimientos de responsabilidad y autoculparse por la separación. Mientras que algunos niños expresan su angustia externamente (es decir, lloran), otros luchan por contener sus emociones en su interior.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES?

ANSIEDAD Y MIEDO El miedo y la preocupación también son reacciones comunes entre los niños de la escuela primaria con padres separados. La seguridad y la protección de las rutinas familiares a menudo se ven interrumpidas cuando los padres se separan, lo que puede hacer que los niños se sientan asustados e inseguros. Algunos niños experimentan una abrumadora sensación de impotencia ante los muchos cambios en sus vidas. Los niños más pequeños pueden incluso tener miedo de que sus padres los abandonen o dejen de amarlos.

El conflicto que los niños a menudo presencian entre los padres durante esta transición también es extremadamente estresante y puede resultar en ansiedad. A veces, los niños de esta edad hablan abiertamente sobre sus preocupaciones. Sin embargo, también son comunes los hábitos nerviosos como inquietarse o morderse las uñas y síntomas físicos como dolores de estómago o de cabeza. Entre los niños mayores, el alejarse de los amigos y las actividades sociales es otro signo de preocupación o miedo.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES? - Evita conflictos en presencia de niños - Minimiza las interrupciones en las rutinas familiares - Dile a los niños qué cambios pueden esperar en sus vidas: dónde vivirán, quién los cuidará, etc. - Tranquiliza a los niños diciéndoles que los amas y que continuarás cuidándolos. - Permite a los niños mayores participar en los planes de custodia/visitas, pero mantener la responsabilidad final de tomar decisiones. - Proporciona una paternidad estable y predecible - Reserva un tiempo especial con cada niño - Anima a los niños a expresar sus preocupaciones, reconocer y validar sus sentimientos - Enseña a los niños habilidades de relajación y afrontamiento

IRA Y AGRESIÓN Los sentimientos de enojo también son comunes, especialmente entre los niños de la escuela primaria cuyos padres se están separando. A veces, los niños se indignan con los padres por separarse y pueden reprender o regañar a los padres por sus acciones. Pueden expresar su enojo culpando a los padres por causar la separación. Los niños mayores pueden intentar herir inicialmente a los padres mediante ataques verbales que expresen su enojo. La ira de los niños hacia los padres también puede tomar formas más sutiles, como un comportamiento poco cooperativo, discutir sobre las reglas o quejarse de las tareas del hogar. A veces, la ira de los niños se manifiesta en un comportamiento agresivo y también en peleas con otros niños o hermanos.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES? - Hazles saber a los niños que está bien estar enojado - Enseña a los niños formas saludables de expresar la ira (por ejemplo, hablar, hacer obras de arte, deportes) - Sé firme cuando el comportamiento de enojo de los niños sea inapropiado y fomenta mejores formas de lidiar con sus sentimientos. - Recuerda a los niños cómo lidiar con la frustración y los conflictos con otros niños - Informa a los maestros de la escuela y otros cuidadores sobre la separación para que puedan ayudar al niño a sobrellevar la situación.

Prácticamente todos los niños experimentan alguna dificultad para adaptarse a los cambios provocados por la separación de los padres. En la mayoría de los casos, las heridas emocionales se curan con el tiempo y los niños se recuperan de la crisis. Si la angustia de un niño es extrema o persiste durante un período prolongado, el asesoramiento o la intervención profesional pueden ayudar. Al ser conscientes de las formas en que la separación puede afectar a los niños, los padres pueden tomar medidas para aliviar las dificultades que los niños a menudo enfrentan y ayudarlos a afrontarlas con más éxito.

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Niños Felices de Padres Divorciados: Los siete principios que logran hijos emocionalmente estables frente al divorcio de sus padres. de Violetta Mago




Este artículo fue escrito por: Information Children

Autor de la foto: Photo by Aaron Burden on Unsplash