Se sentía tan bien

Él se sentó asolas al otro lado del salón. El nuevo chico de mi clase de último año. Misterioso pero definitivamente merecía otro vistazo. Nuestros ojos hicieron contacto y las emociones que de repente sentí me dejaron asombrada. Parpadee y mire a otro lado. Él lo hizo también. Lo sé porque volví a echarle otro vistazo. Y me atrapo haciéndolo. Así que reuní a las chicas sentadas a mí alrededor y les dije que necesitábamos ser amables e ir a decir hola. Uno se siente más segura cuando somos más.

El empezó a salir con mi grupo y fue aceptado. Pero pronto, solo éramos los dos caminando juntos o en una conversación en la esquina del salón. Nos volvimos más físicos cuando expresábamos nuestros sentimientos. Por primera vez me sentí verdaderamente bella. La luz del sol cubría mi mundo.

Al principio el me trato muy bien. Todos mis amigos comentaban lo grandioso que éramos juntos. Yo realmente le gustaba y el quería hacer las cosas que yo quería. Me compraba pequeños obsequios y sus besos oportunos derretían mi corazón. Claro, me hacía hacer cosas que normalmente no haría, pero yo quería satisfacerlo. Estar con él me hacía sentir grandiosa. Todos sabían que éramos algo. Rara vez no estábamos juntos, como si estuviéramos pegados a la cadera.

Después vino la petición más temida – “necesito espacio.”

Luego las cosas cambiaron. Al principio no lo note. O mejor dicho, decidí ignorar todas las señales. Las veces que él llegaba una hora tarde y después pasaba toda la tarde disculpándose. Los bordes rojos en sus ojos a los cuales él decía que era causa del trabajo y la escuela. Las veces que el parecía estar en otro mundo y yo tenía que llamar su atención devuelta a mí. Después vino la petición más temida – “necesito espacio.”

Yo se la di. Calculaba que era temporal. Todos pasamos por estrés, y aunque quería estar ahí para él, él dijo que quería estar solo. Intente que eso no me llegara. Pero lo hizo. Me encontraba abrazando mi almohada cubierta en lágrimas a medianoche, sin saber cómo debía hablarle sobre el cambio de sus sentimientos hacia mí.

Ya no estaba cerca tan a menudo. Yo observe como él se alejaba de mi vida, gradualmente al principio. Después como una patineta recibiendo impulso en cuesta abajo, él se fue, dejándome devastada. Confundida. Rechazada. En angustia. ¿Que había hecho?

Mis amigos me empezaron a decir que lo habían visto con otra chica. Sabía que tenían buenas intenciones al decírmelo, pero la verdad es que no lo quería saber. Dos meses después se apareció en uno de mis lugares favoritos para salir y me pregunto si podíamos hablar. Casi no lo reconocí. Su piel parecía gris y sus ojos vacíos. Me dijo que nos habíamos acercado mucho y eso lo había asustado, pero se dio cuenta que todo era peor sin mí. Volví a estar con él, y las cosas volvieron a ser como eran al principio. Por un rato. Después el antiguo patrón empezó de nuevo. Esta vez, yo fui la que me fui. Un famoso estadista una vez dijo, “Si me engañas una vez, es tu culpa. Si me engañas dos veces, la culpa es mía.”

Tres meses después él se apareció a mi puerta. Finalmente confesó. Él estaba metido en las drogas y todo este tiempo yo fui la otra chica. Él pensó que como yo era sana y buena yo podía salvarlo. Pero su atracción y las drogas fueron demasiado fuerte. Ahora ella estaba embarazada. Aunque él no la amaba, ellos iban a intentar ir a rehabilitación juntos, por el bien del bebe. Parte de mi lo admiraba por su honestidad y coraje, pero la mayoría de mi quería sacarle los ojos.

El chico incorrecto me enseño muchas cosas correctas. Las emociones no pueden ser la fundación de una relación. Tampoco el sexo. Tienes que tomarlo lento y aprender sobre cada uno antes de hacer un compromiso de volverse exclusivos. Ver como interactúa con su familia y con la tuya. Pregúntales a tus verdaderos y más cercanos amigos por sus instintos honestos sobre él.

No puedes cambiar a nadie. Nadie te puede cambiar a ti.

No intentes esconder tu verdadero yo pensando que no le gustaras a la persona que quieres atraer, e intentas no hacer o decir cosas solo para complacer a la otra persona. Eso es ser falso. Si no le gustas por como tú eres, no va a funcionar. Si no pueden ver alrededor de tus rasgos y peculiaridades, entonces no les importas verdaderamente.

No puedes cambiar a nadie, nadie te puede cambiar a ti. No puedes intentar ser una persona diferente de lo que eres solo porque tu corazón le atrae a alguien. Si hay algo que quieres cambiar sobre ti, lo tienes que hacer por ti. Además, rara vez se convierte en lo que tu esperas.

Si no te sientes bien sobre ti misma, necesitas tratar con ello. – no depender en alguien más para hacerte sentir mejor. No es justo ni para ti ni para él, y lo más probable es que a él no le va a gustar tu verdadero yo cuando salga a flote, porque pasará. Posiblemente, él te vea como un objetivo fácil o un juego para subir su ego. ¿El resultado? Alguno, probablemente los dos, salgan heridos.

Si estas en la angustia de un corazón roto debido a una ruptura, entendemos cuan devastador y humillante puede ser. Entendemos el enojo, la dolorosa soledad, y la duda. Probablemente estas preocupada que el chico con el que estas en este momento no es el correcto. Si necesitas hablar con alguien, uno de nuestros mentores de confianza está aquí para ti. Solo llena el formulario abajo y escucharas de alguien de nuestro equipo muy pronto.

Crédito de la foto: Jake Davies