Mi mente es un lugar tenebroso

Tengo un perro muy, muy ansioso. Cada mañana camina de un lado a otro mientras me preparo para el trabajo. Él sabe que se acerca lo inevitable: me voy al trabajo y él estará completamente solo. Él me sigue nerviosamente por todas partes. Cada vez que lo dejo en casa, llora, gime, ladra mientras se encoge - está debilitado y sin poder. Su ansiedad lo vence por completo.

Lo gracioso / triste / aterrador es ... Creo que mi perro sacó su ansiedad de mí. He tenido mi par de momentos debilitantes. He sentido punzadas agudas en el pecho, extrañas sensaciones de hormigueo que me llevaron a convencerme de que mi corazón literalmente había estallado o que estoy a punto de morir de un ataque al corazón. Incluso mientras escribo esto ahora, siento que hay un peso cada vez mayor en mi pecho. Siento que me sofoco, me ahogo y me desmayo, todo al mismo tiempo.

Cuando era muy joven, constantemente me preocupaban las cosas pequeñas como lo que iba a comer para el almuerzo y si tenía suficiente dinero para comprar un bocadillo por si acaso. Pasé muchos de mis almuerzos atada a un teléfono público hablando con mi mamá para que me asegurara que todo iba a estar bien. A medida que fui creciendo, mis tendencias ansiosas se mantuvieron a raya. Me preocupaban las cosas típicas: obtener buenas calificaciones, mantener un trabajo a tiempo parcial y encontrar un esposo algún día.

Sin embargo, cuando mi mamá fue diagnosticada con una enfermedad terminal, todo cambió. Desde ese momento y hasta el presente, volvieron mis ansiedades. Constantemente tuve miedo de cosas que no podía prever o controlar:

  • Estoy aterrada de que sea solo cuestión de tiempo antes de que alguien en mi familia o yo muera de cáncer.
  • Estoy nerviosa de que otro vecino se queje de los ladridos ansiosos y fuertes de mi perro.
  • Tengo miedo de que asistiré a la reunión de ex-graduados y me sentiré como una fracasada al lado del abogado, el médico o el tipo que ha lanzado un negocio exitoso.
  • Tengo miedo de que todos mis embarazos terminen en abortos involuntarios, aunque nunca he estado embarazada.

La lista sigue y sigue. Me aterroriza que pueda desepcionar a las personas, por lo que a menudo no tomo rriesgos. A menudo rechazo invitaciones a reuniones sociales porque tiendo a estar ansiosa con otras personas. Tengo la desafortunada tendencia de hacer una ruta mental directa al peor escenario posible. En mi imaginación, he sido diagnosticada, encarcelada, despedida, divorciada y enterrada. Mi mente es un lugar aterrador para estar a veces.

No hay un momento conveniente para que aparezcan mis tendencias ansiosas. Una vez, me asusté tanto por una reunión con mi jefe que me quedé sin aliento y casi no podía pronunciar una oración. Cuando estoy en pánico, sola en casa, inmediátamente pienso que voy a tener un ataque al corazón y voy a morir sola. Cuando estoy en una sala de cine y mi teléfono comienza a vibrar, casi instantáneamente pienso que algo malo ha sucedido y planifico cómo salir del teatro llorando sin hacer demasiada conmoción.

Tengo la desafortunada tendencia de hacer una ruta mental directa al peor escenario posible. En mi imaginación, he sido diagnosticada, encarcelada, despedida, divorciada y enterrada.

Leí en alguna parte que "si esperas estar decepcionado, nunca estarás decepcionado". En muchas circunstancias, me he acondicionado a esperar lo peor. Lo interesante es que estoy casada con una persona que por lo general es espontánea y despreocupada, por lo que puedes imaginar cómo me paralicé cuando me pidió matrimonio en un evento social sin consultar primero conmigo. Para ser sincera, siempre he admirado su coraje y su voluntad de probar cosas nuevas, incluso si son un poco atemorizantes. A menudo acudo a él llorando y preguntándome cómo puedo evitar que las cosas me paralicen. Él prospera en situaciones donde sabe que tiene la libertad de fallar. A mí, por otro lado, me entra el pánico ante el mero pensamiento del fracaso.

Si te sientes como si estuvieras viviendo en un mundo de "qué pasaría si", y estás acorralado en un rincón sin ningún otro lugar donde acudir, háblanos al respecto. La ansiedad puede sentirse como una sombra que te sigue, incluso en una habitación oscura. Puede sentirse ineludible, pero no lo hagas solo. Deja tu información a continuación y alguien de nuestro equipo se comunicará contigo en breve.